La libertad religiosa es un derecho fundamental que debe ser respetado en todas partes del mundo. La comunidad cristiana internacional se une para exigir que se respete este derecho y se proteja a aquellos que sufren persecución por su fe.
La aprobación de la ley C-9 en Canadá es un ejemplo de cómo la libertad religiosa puede ser restringida. Esta ley puede tener un impacto negativo en la comunidad cristiana en Canadá y en otros lugares del mundo.
La comunidad cristiana internacional se ha unido para exigir que se respete la libertad religiosa y se proteja a aquellos que sufren persecución por su fe. Como dice la Biblia,
«No temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma»(Mateo 10:28).
La solidaridad es fundamental para apoyar a nuestros hermanos en Cristo que sufren persecución. Al unirnos y apoyarnos mutuamente, podemos hacer una diferencia en la vida de aquellos que están sufriendo. Como dice la Biblia,
«Si uno de vosotros tiene necesidad, que ore»(Santiago 5:13).
Fuente: Christian Post