
En medio de los enfrentamientos entre la policía y el ejército, y tras la liberación del ex primer ministro Imran Khan por arresto ilegal, los ataques contra los cristianos en Pakistán continúan sin cesar. Recientemente, cuatro misioneros enviados por la organización Mission Cry se encontraban distribuyendo Biblias y libros cristianos en el país, cuando uno de ellos fue víctima de una violenta agresión.
Según informó Jason Woolford, presidente de la organización, el misionero fue atacado después de salir de una reunión de oración e intentar compartir una Biblia con el conductor de un mototaxi. El misionero le explicó que eran cristianos y que Jesucristo era el único camino hacia Dios, y el conductor parecía estar receptivo. Sin embargo, repentinamente, el conductor desvió el camino y procedió a romperle gravemente ambos brazos, muñecas y manos, al tiempo que le advertía que nunca más distribuyera Biblias.
El atacante también intentó acusar falsamente al misionero de violación, una acusación común utilizada contra los cristianos en países islámicos, con el fin de infligirles severas penas de prisión. Afortunadamente, se descubrió que la acusación era falsa, y se determinó que era una artimaña del agresor para encubrir su brutalidad.
La organización misionera asumió la responsabilidad de la atención médica del misionero herido, quien actualmente se está recuperando. A pesar del dolor y la adversidad sufridos, el misionero expresó su determinación de regresar a la labor de distribuir la Palabra de Dios una vez que pueda mover nuevamente sus manos y brazos, ya que sabe que su trabajo no será en vano.
Jason Woolford, presidente de Mission Cry, hizo un llamado a los creyentes de todo el mundo para que oren por la seguridad de su equipo y por el éxito de su labor en los lugares más corruptos del planeta, donde están librando una batalla espiritual contra las fuerzas malignas.
Esta lamentable agresión es un recordatorio impactante de los desafíos que enfrentan los misioneros en países donde la libertad religiosa está restringida. Sin embargo, su dedicación y valentía para difundir la Palabra de Dios a pesar de la adversidad son un testimonio inspirador de su fe inquebrantable.