
La película de Barbie, protagonizada por Margot Robbie y dirigida por Greta Gerwig, se estrenará el 21 de julio de 2023 y promete ser una comedia fantástica y aventurera que sigue a la famosa muñeca y a su compañero Ken en su viaje por el mundo real. Sin embargo, quiero advertirles de los peligros que esta película representa para los valores cristianos y para la educación de nuestros hijos e hijas.
Uno de los aspectos más alarmantes de la película es la presencia de un actor transgénero, Billy Porter, que interpreta a una doctora que ayuda a Barbie y Ken en su misión. Porter, que se identifica como hombre pero usa ropa femenina, ha declarado que su papel es una forma de romper los estereotipos de género y mostrar la diversidad que existe en la sociedad.
Sin embargo, lo que en realidad está haciendo es normalizar el transgenerismo, una ideología que niega la realidad biológica y la voluntad de Dios. La Biblia dice claramente que Dios creó al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza (Génesis 1:27) y que no hay que cambiar lo que Dios ha establecido (Deuteronomio 22:5).
“Es muy consciente del impacto que tendrá un hombre biológico que interpreta a una Barbie”, dijo la reportera de Daily Signal, Mary Margaret Olohan, en un tuit donde expresó su desacuerdo con la elección del actor1.
Otro aspecto que me preocupa es el tono feminista y rebelde de la película, que cuestiona los ideales de belleza y perfección que representa Barbie. Según el portal Hipertextual, la película muestra cómo Barbie y Ken son expulsados de “Barbie Land” por no encajar en los estándares establecidos por la sociedad2.
En el mundo real, se enfrentan a situaciones que les hacen reflexionar sobre su identidad, su autoestima y su papel en el mundo. La película también aborda temas como el empoderamiento femenino, la igualdad de género y el respeto a las diferencias.
Sin embargo, lo que en realidad está haciendo es fomentar una actitud de rebeldía y orgullo contra el orden natural y divino. La Biblia dice claramente que el hombre es la cabeza de la mujer (1 Corintios 11:3) y que la mujer debe someterse al hombre en todo (Efesios 5:22-24). También dice que la belleza exterior no es lo más importante, sino la belleza interior, la cual consiste en un espíritu afable y apacible (1 Pedro 3:3-4).
Ante esta situación, quiero hacerles un llamado a defender la verdad y la santidad frente a las mentiras y las perversiones del mundo. No debemos dejarnos engañar por las apariencias ni por las modas, sino examinarlo todo a la luz de la Palabra de Dios (1 Tesalonicenses 5:21).
No debemos permitir que nuestros hijos e hijas vean esta película ni ninguna otra que promueva una agenda LGBT o feminista contraria a los valores cristianos. Debemos enseñarles desde pequeños los principios bíblicos sobre el matrimonio, la familia, el género y la sexualidad (Proverbios 22:6).
Y debemos orar por aquellos que están confundidos o engañados por estas ideologías, para que Dios les abra los ojos y les conceda el arrepentimiento y la salvación (2 Timoteo 2:25-26).