Histórico encuentro entre los ministros de Exteriores de Libia e Israel en Italia

 

Los ministros de Exteriores de Libia e Israel, Najla Mangush y Eli Cohen, respectivamente, se reunieron esta semana en Italia en un encuentro sin precedentes entre responsables diplomáticos de ambos países, que no mantienen relaciones oficiales.

Según informó el Ministerio de Exteriores israelí en un comunicado1, la reunión se produjo a iniciativa de Cohen, quien expresó su interés por establecer vínculos con Libia, un país estratégico por su tamaño y ubicación geográfica.

Los ministros discutieron sobre posibles áreas de cooperación, como la ayuda humanitaria, la agricultura, la gestión del agua y otros temas de interés mutuo. Además, Cohen solicitó a Mangush que se preserven los lugares históricos de la cultura judía en Libia, donde hubo una importante comunidad judía hasta mediados del siglo XX.

El ministro israelí calificó el encuentro como una “reunión histórica” y un primer paso para acercar a ambos países, que nunca han mantenido contactos diplomáticos oficiales. Sin embargo, hubo algunos intentos esporádicos de acercamiento en el pasado, como el que propuso el difunto líder libio Muamar Gadafi, quien sugirió la creación de un estado federado entre Israel y Palestina llamado Isratina2.

La reunión entre los ministros de Exteriores de Libia e Israel se produce en un contexto de normalización de las relaciones entre Israel y varios países árabes y musulmanes, impulsada por el anterior gobierno israelí encabezado por Benjamin Netanyahu. En el último año, Israel ha establecido lazos diplomáticos con Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Sudán y Marruecos3.

Sin embargo, la reunión también ha generado una fuerte polémica y rechazo en Libia, un país dividido políticamente y sumido en el caos desde la caída de Gadafi en 2011. El primer ministro libio, Abdulhamid Dbeibé, suspendió de sus funciones a la ministra Mangush y ordenó una investigación sobre las circunstancias de la reunión4.

Asimismo, varias instituciones y personalidades libias condenaron el encuentro y lo calificaron de traición a la causa palestina y a los principios árabes e islámicos. Algunos manifestantes irrumpieron en la sede del Ministerio de Exteriores libio y escribieron consignas contra el gobierno4.

La reunión entre los ministros de Exteriores de Libia e Israel ha sido un hecho inédito que ha abierto una puerta al diálogo entre ambos países, pero también ha desatado una crisis interna en Libia, que aún no ha logrado consolidar su transición política ni su unidad nacional.