Arde Hawai

 

Los incendios en Hawai dejan un saldo trágico de 55 muertos y arrasan la histórica ciudad de Lahaina

Los incendios forestales que azotaron la isla de Maui, en Hawai, esta semana han causado una catástrofe sin precedentes, dejando al menos 55 muertos, centenares de desaparecidos y miles de personas sin hogar. El fuego, avivado por los fuertes vientos del huracán Ida, arrasó por completo el poblado costero de Lahaina, la antigua capital del reino hawaiano y uno de los principales destinos turísticos de la isla1.

Según el gobernador de Hawai, Josh Green, el incendio que devastó Lahaina está contenido en un 80%, mientras los bomberos siguen trabajando para extinguir otros dos grandes focos en la isla2Green declaró que se trata del “mayor desastre natural” que ha sufrido el estado y advirtió que “seguiremos viendo pérdidas de vidas humanas” a medida que se avance en las labores de rescate y recuperación3.

Los vecinos de Lahaina, una ciudad con más de 200 años de historia y declarada Monumento Histórico Nacional, se lamentan de la destrucción total de su patrimonio cultural y natural. Muchas de las estructuras afectadas por el fuego se encontraban cerca del famoso árbol banyan, uno de los más grandes y antiguos de Estados Unidos, que también sufrió daños irreparables4. Además, el incendio arruinó numerosos negocios locales, como restaurantes, tiendas y hoteles, que dependían del turismo para subsistir.

Las autoridades han habilitado varios albergues para acoger a las personas desplazadas por el incendio y han pedido ayuda a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) para hacer frente a la situación. También han solicitado la colaboración ciudadana para localizar a los desaparecidos y han abierto una línea telefónica para recibir donaciones. Por su parte, el presidente Joe Biden expresó su solidaridad con las víctimas y prometió enviar recursos federales para apoyar la respuesta estatal5.

Los incendios en Hawai se suman a la ola de fuegos que han afectado a varias zonas de Estados Unidos este verano, especialmente en el oeste del país, donde la sequía y las altas temperaturas han creado condiciones propicias para la propagación de las llamas. Según los expertos, el cambio climático es uno de los principales factores que contribuyen a la intensidad y frecuencia de estos fenómenos, que impactan negativamente en el paisaje y el medio ambiente6.